martes, marzo 06, 2007

A Dios sea la gloria!


Damos infinitas gracias a nuestro buen Padre Celestial, quien nos permitio llevar a cabo esta conferencia, dando gracia y amor a todos los hermanos que estuvieron envueltos en ella. Por eso, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Conferencias Para Profesores Escuela Dominical


Testimonios y tiempo de preguntas y respuestas




















































Las hermanas Cesarina Lopez, Addis Perez de Lopez y Jennifer Arocha compartieron con la audiencia los beneficios de un curriculo centrado en Dios. Luego los expositores: Craig y Jim respondieron las preguntas que se levantaron durante las sesiones.

Escenas de Conferencia de Escuela Dominical





Sesion 5: Enseñando con Pasión



















































































Sesión 5

Enseñando con Pasión

Jim Tomaszewski

¿Qué debemos buscar al reclutar profesores de Escuela Dominical?

Busca personas con pasión al alabar, al leer la palabra, al hacer cualquier servicio en la iglesia.

Primero le invitas a ser tu ayudante en clase de ED. Que observe los niños, que comparta la merienda. En otra semana, pídele que te ayude con la memorización del pasaje, forma que él habrá observado en ti. Eventualmente podrá enseñar la lección completa.

Debemos orar como iglesia que Dios levante maestros y ayudantes de Escuela Dominical. Orar también para que vengan más niños. Cada miembro debe pedirle a Dios que le muestre qué él quiere que haga.

La iglesia también debe orar por hombres en la Escuela Dominical.

Después que la lección ha sido preparada, lista para ser enseñada, los niños estarán listos para aprenderla, ¿qué puede hacer el maestro de Escuela Dominical? ¿Qué puede controlar? Antes de enseñar a otro, debes preparar tu corazón.

La gente vive ocupada y por eso muchas casa publicadoras han preparado currículos fáciles y simples que no tomen más que 15 minutos generalmente estudiar la lección y luego enseñarla. Pero ¿son 15 minutos lo que podemos disponer para la esperanza de la nueva generación? Niños Desando a Dios (Children Desiring God) le ha pedido a sus maestros dedicar una hora y media para la preparación de la lección. Se les instruye a estudiar la lección y el pasaje bíblico a principio de la semana rogando a Dios que le muestre qué quiere decirles en esos pasajes. Se les instruye también a orar una segunda vez para que Dios los capacite a enseñar las verdades que han aprendido al estudiar la lección. Entonces, como conclusión, la enseñanza en el aula será un rebosamiento de lo que se ha aprendido en la quietud. Dios ha prometido ayudar al maestro de ED porque él ama los niños que están bajo su cuidado.

Las siete leyes de la enseñanza:

1. El maestro debe conocer la lección o verdad a ser enseñada. Debe ser una lección que has aprendido y aplicado a tu vida.

2. El estudiante debe mostrar interés en la lección. ¿Qué puedo hacer para crear interés en los niños?

  • Tu propio interés y pasión ayudará a los niños a interesarse. Debes capturar su atención de alguna forma.
  • Puedes utilizar carnadas para capturar la atención de tus niños, como un evento social reciente, juegos que le gustan a los niños, etc.
  • También la manera en que te diriges a ellos puede levantar su expectativa.
  • El utilizar visuales es un medio excelente para llamar su atención porque levanta su curiosidad.

(En esta parte el Señor Tom nos hizo un reto. Consistió en pensar cómo podríamos utilizar como visual un coco seco, una cantina y una guira para levantar la curiosidad en los niños en algún punto que quisiéramos enfocar en la Escuela Dominical.)

  • Cambiar algo que ya están acostumbrados a hacer o tener, como la organización del aula, el orden de la clase, etc.
  • Acercarte al que está distraído o durmiendo hace que ponga más atención.
  • Bajar el tono de voz, o levantar la voz, ponerte serio en un momento de gran solemnidad. Controlar los movimientos de las manos, resaltar tus ojos para transmitir gran asombro, etc.
  • Observar otros maestros para ver dos cosas: sus fortalezas y un área en que pudiera mejorar (Debes trabajar un área a la vez para mejorar, para que poco a poco puedas edificar un fundamento seguro)

Algunos de los niños en tu clase están buscando llamar la atención. Al conocerlos mejor y al sentirte más confiado en la enseñanza, tendrás más comodidad y soltura para hacer cosas nuevas y diferentes.

No prestes atención solamente a los niños que se saben las respuestas. Tu meta debe ser que todos participen.

Recuérdate continuamente a ti mismo y a tus niños los tres propósitos de la iglesia:

1- Adorar a Dios

2- Animarnos unos a otros a servir

3- Evangelizar y orar por los perdidos

(En las fotos podrás ver esto cuando las manos están levantadas hacia arriba (adorar a Dios), manos hacia los extremos en forma de cruz (animando a los otros a servir) y manos hacia delante (evangelizando y orando por los perdidos)).

3. El lenguaje entre el maestro y el estudiante debe ser común para ambos. Con los pequeñitos, utiliza palabras que los niños entiendan. Para los más grandecitos, introduce palabras nuevas y explícales su significado.

4. Todo aprendizaje va de lo CONOCIDO a lo DESCONOCIDO. Primero averigua qué saben tus niños para saber cómo y dónde llevarlos. Para llevarlos de verdades que ya han aprendido hacia otras que no conocen. Es un peligro darle a entender los niños que todos son salvos, por ejemplo, diciéndoles: “Ustedes son hijos de Dios.” La manera correcta sería utilizando el “si” condicional. Ej. Si eres un verdadero seguidor de Cristo, ésta promesa es para ti.” Esto tiene dos propósitos: (1) Enseñarle a los niños que esos pasajes se aplican sólo a los creyentes, y (2) El cuestionar los niños “si… tal cosa,” les da la oportunidad a los maestros de hablar sobre la salvación particular de sus estudiantes. (Mateo 7:24-29) Enséñales que los que confían en Dios son los que oyen la palabra y la hacen.

5. La enseñanza debe despertar en el estudiante el interés de aprender por sí mismo. Es muy fácil caer en el patrón de decirles todas las respuestas a los niños. Debes utilizar palabras que impacten los niños. Cuando enseñes trata de asegurarte que tus niños puedan salir de la clase con una verdad de oro. Debes guiar a tus estudiantes para que lleguen al punto principal de las verdades que quieres enseñarles. Puedes caer en la tendencia de hablar, hablar y hablar, sin darles oportunidad de entender, captar y procesar los puntos. Es muy importante usar visuales para establecer la conexión entro lo que oyen y lo que ven. Nuestros niños tienen diferentes maneras de aprender, algunos viendo, oyendo, siendo activos, etc. Debes entonces incorporar diferentes estilos de enseñanza para llegarles. Presenta la Biblia de una manera interesante, haciendo preguntas pero no siempre dándoles las respuestas.

6. Aprender es pensar en la manera que uno entiende una nueva idea o verdad y aplicar una verdad bíblica a la vida de uno. En la aplicación es importante tener ayuda de otros para poder tener contacto con los grupos pequeños, en el mismo plano, de ojo a ojo. Es un tiempo para que ellos te hablen a ti. Y después de haber entendido y explicado lo enseñado en sus propias palabras, incentívalos a meditar en cómo Dios los está llamando a responder. El dirigir a los niños en el tiempo de aplicación es un gran privilegio, pero también es un gran reto. Debes tener la precaución de que sean los niños los que más hablen. No es un tiempo para que los niños repitan lo que han aprendido, sino para aplicar a sus corazones lo que han aprendido.

7. La enseñanza debe completarse, confirmarse y probarse repasando, re-pensando y aplicando. No has enseñado nada, a menos que tus estudiantes hayan aprendido. Lo más importante es que una o dos verdades sean transmitidas con tal claridad que los niños puedan aprender. Aclara el punto principal y ayuda a los niños a decirlo con sus propias palabras. Trata de tener contacto con los niños fuera de clase. Muéstrales que son especiales para ti. Dales una llamada telefónica. Pregúntate en qué maneras puedes invertir en la vida de los niños. Los niños tienen hambre de la atención de los adultos.

Nuestro último reto: 2 Corintios 9:6-7 – “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.” ¿Estás sembrando escasamente o generosamente? Dios no se agrada cuando enseñas por obligación. Cada uno sirva según lo ha propuesto en su corazón.

2 Corintios 9:8 – “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra.”

lunes, marzo 05, 2007

Sesion 3: El Corazón del Líder: Preparado para Servir
























Sesión 3

El Corazón del Líder: Preparado para Servir

Pastor Craig Sturm

Cuando te preparas a enseñar, ¿cuál es el estado de tu corazón?

¿Te sientes preocupado, buscando tus notas o los materiales que te faltan por conseguir?

  • ¿Estás activo y ansioso?
  • ¿Calmado y confiado?
  • ¿Dónde debe empezar tu preparación?

Esa es la clave cuando vamos a enseñar: ¿Estás realmente preparado?

I. Prepara tu corazón.

Somos lo que somos en nuestro corazón. La enseñanza empieza preparando el corazón. Proverbios 4:23- “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.” Mateo 15:18-19- “Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.” Mateo 12:34-35 – “!Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. El corazón es como una fuente de agua, pero si por dentro está sucia, entonces todo lo que emanará será sucio. Pero de una fuente limpia saldrá agua limpia. Lo que sale de nuestra boca está determinado por lo que está dentro de nuestro corazón. Lucas 6:43-45.

II. Un llamado a preparar el corazón.

Debemos enseñar con pasión las Escrituras y utilizar los medios visuales, etc. Pero todo esto será en vano si no preparamos el corazón. Deuteronomio 6:4-6 – “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón.” Al leer este pasaje enfatiza y subraya los “tu” para que te des cuenta de la necesidad de prepararte tu propio corazón antes de enseñar a otro.

La verdadera enseñanza comienza en nuestro propio corazón. Si las verdades divinas no causan alguna impresión en tu corazón, entonces no producirán efecto en tus niños.

Sugerencias para preparar el corazón.

1- Busca al Señor temprano y frecuentemente. Hazlo para tu propio beneficio. No leas la palabra pensando qué vas a enseñar a otros. Salmo 5:1-3 – “Escucha, oh Jehová, mis palabras; Considera mi gemir. Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, Porque a ti oraré. Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.” ¿Por qué hacerlo de mañana? Porque lo que hacemos al principio de nuestro día nos prepara para todo el día. David dice que debe ser lo primero que hagas en la mañana. Aun recomiendo hacerlo antes del desayuno. Como John Piper exhorta: “No alimentes el cuerpo hasta que no hayas alimentado el alma.” Salmo 42:1-2 – “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios? Salmo 63:1 – “Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas.” Como los animales braman por agua, así debemos bramar por la palabra de Dios. Y debemos pedir a Dios que nos dé más sed de él y de su palabra.

2- Estudia y medita lo que vas a enseñar.

Calcula un ritmo correcto para lo que vas a enseñar. Hechos 17:11-12. Los de Berea eran más nobles porque escudriñaban la palabra cada día. Salmo 1:1-2 –“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.” Meditar, contrario a la creencia de las religiones orientales, no es vaciar la mente, sino llenar tu mente y pensar repetitivamente. Detrás de meditar está la imagen de la vaca que rumia sobre el alimento que lleva a sus siete estómagos y después de digerirlo, lo vuelve a la boca para masticarlo otra vez. Así debemos acercarnos a la palabra de Dios, leemos, meditamos y oramos, volvemos a leer, meditar y orar. El estudio no es solo académico, sino que la meta es impresionar nuestro corazón con las verdades que vamos a enseñar.

3- Orando que el Señor nos dé amor por la verdad en nuestra enseñanza. No es suficiente conocer la verdad sino que tenemos que amarla también. Salmo 119:14-16 – “Me he gozado en el camino de tus testimonios más que de toda riqueza. En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos. Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras.” El salmista menciona la palabra gozarse y regocijarse, haciendo énfasis en ello. Tus estudiantes serán los primeros en darse cuenta si amas las verdades que enseñas; se darán cuenta en tu manera de transmitirlo, en tu pasión, en tu lenguaje corporal. Pero es en vano, tratar de hacer estas cosas si tu corazón no tiene la pasión por la palabra. Pídele a Dios que te ayude a amar su verdad.

4- Pídele al Señor que te dé pasión porque tus estudiantes conozcan la verdad. Debemos mostrar anticipación, pasión, de tal forma que ellos vean que si no enseñas la verdad parecería que vas a explotar. La pasión por la verdad debe cambiar tu corazón primero para que puedas después impresionar el corazón de tus estudiantes. 3 Juan 4 La pasión se verá diferente en cada persona: en unos por una manera energética, voz alta, en otros lágrimas y una voz baja pero firme. Sé sincero al mostrar tu pasión en la forma en que Dios te ha hecho.

5- Pídele al Señor que te dé sabiduría para saber cómo presentar la verdad más eficazmente. Pide al Señor: “Ayúdame a entender cómo presentar la verdad, usando frutas, agua, mi voz, haciendo obra teatral, etc.” 2 Timoteo 2:15 – “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.” Tu rol como profesor de Escuela Dominical es diferente al profesor de matemáticas, por ejemplo. Hay una diferencia en lo que estás enseñando. Lo que enseñas tiene repercusión en un alma inmortal, que no dejará de existir. Tenemos que usar “bien la palabra de verdad.” El texto advierte implícitamente que podemos utilizar mal la palabra de verdad.

Sea Dios quien cambie nuestros corazones para que seamos instrumentos para cambiar los corazones de nuestros hijos y estudiantes.

Sesion 4: Fundamentos para una Escuela Dominical Dios-céntrica































El Senor Tom nos mostraba con esta actividad que si un pitcher quiere lanzar la pelota, pero no puede ver su objetivo, no podra obtener el resultado que desea, igualmente el profesor de Escuela Dominical que no sepa su objetivo, y que no conozca las verdades que va a ensenar, su ensenanza sera en vano.

Sesión 4

Fundamentos para una Escuela Dominical Dios-céntrica

Jim Tomaszweski

Lo primero es tener nuestra meta bien clara.

¿Alguna vez te has preguntado por qué tenemos Escuela Dominical?

La Escuela Dominicial es uno de los ministerios más importantes de la iglesia y no tiene la dirección de uno de los líderes o los líderes de la iglesia.

I. Aprendamos sobre la enseñanza Dios-céntrica.

¿Cuál es la diferencia entre la enseñanza Dios-céntrica y la enseñanza hombre-céntrica?

Las historias bíblicas son contadas de una manera hombre-céntrica en las aulas de Escuela Dominical. Se centran en los caracteres bíblicos y dejan a Dios fuera del cuadro. Aun en las edades pequeñas se debe aprender de Dios. ¡Cuán diferente sería si nuestros niños aprendieran las historias bíblicas de manera que les enseñen acerca del Dios único y verdadero! Creemos que la Biblia es un libro que sobre todas las cosas tiene que ver con la gloria de Dios. Todos los caracteres apuntan hacia Dios. Por lo tanto, en nuestra enseñanza, currículo, visión y anhelo es que Dios sea exaltado, siendo mostrado como el grande y poderoso Dios. En cada lección la Escritura es estudiada en el contexto de la interrogante: ¿Qué nos enseña esta porción sobre Dios?

Ejemplos de historias bíblicas presentadas desde el punto de vista hombre-céntrico y Dios-céntrico.

Ø Historia de Moisés. Muchas veces esta historia se centra en su hermana mayor, María. Era obediente y ayudaba a su mamá. No decimos que sea malo que el obedecer y ayudar a los padres, pero el punto de vista Dios-céntrico va mucho más allá que nuestra relación horizontal con los hombres. Desde el punto de vista Dios-céntrico, Dios tenía un plan para Moisés, el de sacar a su pueblo de Egipto y nadie puede detener el plan de Dios, ni siquiera el faraón. Dios puso en el corazón de Jocabed proteger a su bebé. Dios hizo que la hija de faraón encontrara al bebé en la canasta en el río. No era una reacción natural la que mostró la princesa queriendo adoptar un bebé hebreo, a pesar del mandato de faraón de matar los niños hebreos. Dios puso ese deseo en el corazón de la princesa.

Ø La alimentación de los 5,000 (Marcos 6). Se enfoca esta historia con la enseñanza de compartir basándose en el carácter del niño que compartió sus 5 panes y 2 peces. El punto es Dios. Jesús tuvo compasión de la gente y proveyó alimento, así como Dios tuvo compasión de los suyos y proveyó en Jesús el alimento espiritual. Dios usó este milagro para mostrar su gloria en Cristo, para que las personas vieran que Jesús no era meramente un hombre bueno.

Ø David y Goliat. Basados en el carácter de David, en la aulas de ED se enseña su valentía, pero esta historia no se trata de David, sino sobre el Dios en David tenía puesta su confianza. David no confió en la armadura de Saúl, sino tenía su confianza en Dios, a quien había probado y le había mostrado ser fiel. David dice: “…para que toda la tierra sepa que tú eres el rey, porque la batalla pertenece al Señor.”

¿Para qué necesitamos una enseñanza Dios-céntrica?

§ Para que la gloria de Dios sea conocida y exaltada.

§ Para la sobrevivencia y el testimonio de la iglesia.

§ Para cultivar para la eternidad.

Visión para nuestros niños

¿Qué Dios quiere de nuestros niños? ¿Qué Dios espera que sean nuestros niños?

ü Literatos biblicos. Para que puedan leer la palabra.

ü Conocedores de Dios, de tal manera que confíen en él.

ü Personas que perseveren en medio de las pruebas.

ü Personas que muestren compasión por los necesitados y perdidos.

ü Personas comprometidas con la oración.

ü Capaces de expresarse en términos bíblicos y teológicos.

ü Que practiquen las disciplinas escriturales: oración, lectura de la palabra, memorización de las Escrituras, ejercitación de los dones, adoración corporativa, tomar notas, etc.

ü Personas que amen a Dios y a otros.

ü Personas apasionadas por la gloria de Dios para las naciones.

ü Personas que sean discípulos de Cristo.

Proyecto para auto-examinarte:

  • ¿Cómo quiero que Dios cambie mi vida?
  • ¿Cómo quiero que Dios trabaje en mi iglesia?
  • ¿Cómo quiere Dios usarme para nutrir la fe de la próxima generación?

Profesores de Escuela Dominical





























Profesores de Escuela Dominical recibiendo instruccion durante la conferencia.

Encargados y ayudantes de la Conferencia






























El Pastor Luis Arocha, encargado de la conferencia y traductor; Oskar Arocha, traductor; Pastor Craig Sturm, expositor; Juan Jose Perez, Director de Escuela Dominical IBG; y hermanas que sirvieron en el equipo de ayudantes de la conferencia.

Profesores de Escuela Dominincal






























Profesores de Escuela Dominical de diferentes iglesias, de diversas ciudades de nuestro pais, nos honraron con su presencia, y fueron edificados grandemente con la ministracion de Dios a traves de los expositores.

Los participantes hicieron una practica de espada



























Los hermanos se gozaron en realizar las practicas de espada, compitiendo para ver quien encontraba primero el verso y lo senalaba. Grande era la admiracion de los primeros que se levantaban, henchidos de gozo, experimentando lo que sus ninos pueden tambien experimentar. Sin embargo, el Senor Tom nos exhorto a hacer las practicas de espada con los ninos, no para que compitan y que lea el ganador, sino para encontrar en la Biblia, la espada del cristiano, una fuente segura de verdad.

Sesión 2: ¿Es la teología importante en el ministerio de los niños?



















Sesión 2

Jim Tomaszewski

¿Es la teología importante en el ministerio de los niños?

¿Estamos apuntando bien?

La vida se trata de tener una meta y apuntar a esa meta. Nuestra meta en este estudio es la teología.

Aprendemos en tres niveles:

1- Aprendiendo algo nuevo.

2- Una respuesta del corazón.

3- Poniendo en acción

Dios nos llama a ser fieles en nuestra enseñanza aun cuando no vemos los frutos.

Los niños son como semillas que no sabemos cómo crecerán. Nuestra visión debe ser mayor que ver la mirada iluminada de nuestros niños al entender una verdad.


¿Por qué cosas oras en tu aula o en tu casa? ¿Para que los niños sean árboles grandes y fuertes? Tal vez uno de tus niños puede ser un futuro líder de la nación.

Debemos orar para que nuestros hijos sean hombres de gran piedad.

Dios quiere que perseveremos teniendo una visión de lo que El puede hacer en esos niños.

Ejercicios de espada: (Sword Drills)

  1. Levantar la espada (la palabra de Dios) Efesios 6:17
  2. Cada niño agarra la Biblia por la columna.
  3. El profesor dice la cita bíblica.
  4. Los niños la repiten.
  5. El profesor dice: “En busca”
  6. Los niños buscan la cita y al encontrarla, apuntan con el dedo el verso y se ponen de pie.

Queremos que nuestros niños aprendan que la Biblia es lo más importante. Que no es un libro más, sino que es la palabra de Dios. Que cobra vida en los corazones de los que la oyen y la ponen en práctica. Debemos exhortar a nuestros niños a traer sus Biblias a la iglesia y al colegio. Al enseñar decimos muchas palabras, pero al leer la Biblia todos los niños deben entender que es la misma palabra de Dios y que por ello deben prestarle mayor atención y preguntarse al abrirla: ¿Qué quiere Dios que yo aprenda hoy con esta palabra? Que le pidan a Dios: “Enséñame lo que me quieres decir hoy.” Y esta debe ser una práctica aun con pasajes familiares.

Para finalizar el ejercicio, el profesor le pide a uno de los niños que lea el pasaje, casi nunca pedirlo al primero que encontró el pasaje porque los otros que no lo han encontrado se desaniman y cierran sus Biblias, en vez de seguir buscando el pasaje.

Para realizar este ejercicio con niños pequeños, que están aprendiendo a leer, se le pide pararse al lado del profesor para que al tener dificultad al leer, el profesor le pueda susurrar las palabras. Se debe enseñar a los niños a nunca reírse de errores en la lectura de sus compañeros.

El ejercicio se llama práctica de espada por Efesios 6:17- “Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios…”

Deuteronomio 31:30- “Porque yo les introduciré en la tierra que juré a sus padres, la cual fluye leche y miel; y comerán y se saciarán, y engordarán; y se volverán a dioses ajenos y les servirán, y me enojarán, e invalidarán mi pacto.”

Deuteronomio 32:1-4, 45-47: “Y acabó Moisés de recitar todas estas palabras a todo Israel; y les dijo: Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo os testifico hoy, para que las mandéis a vuestros hijos, a fin de que cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley. Porque no os es cosa vana; es vuestra vida, y por medio de esta ley haréis prolongar vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para tomar posesión de ella.” Uno de los peligros que corren los niños educados en hogares y escuelas cristianas es ver la Biblia como otro libro de texto y no como la palabra de Dios. Cuando leemos la Biblia, ¿hacemos que sus palabras cobren vida? Para que las amen y la obedezcan.

Es importante enseñarle a los niños una teología correcta para que entiendan su naturaleza pecaminosa. Enseñarles a nuestros hijos las doctrinas esenciales para la salvación de sus almas. ¿Dónde empezar? Empieza a enseñándoles que Dios es Santo. Enséñales quién es Dios y qué él quiere de nosotros.

Los niños tienden a imitar sus héroes. Estrellas de deportes, estrellas de cine, caracteres de sus muñequitos favoritos, etc. Igual los adultos, tendemos a imitar las personas que admiramos. ¡Cuán bueno sería que nuestros hijos desearan imitarnos!

Enseñémosles que nuestro principal héroe es Dios:

· Al conocer a Dios por medio de su palabra y experimentándolo en la vida diaria, la fe crece.

· Buena moralidad (la manera en que vivimos) surge de una admiración del carácter de Dios.

· Al admirar el carácter de Dios más y más, tenemos un mayor sentido de nuestra pecaminosidad o incapacidad para vivir vidas santas, la cual nos mueve al arrepentimiento.

Tenemos que experimentar a Dios a través del Espíritu Santo, no sólo conocerlo en nuestra mente. No hay nadie más grande que Dios que podamos imitar y estimular a nuestros hijos a que imiten. Pero somos incapaces de vivir la vida santa que Dios requiere de nosotros (Romanos 3:23)

Cuando le enseñamos a nuestros niños sobre el carácter de Dios esto debe producir que ellos vean y reconozcan su propio pecado. Uno de los retos que nos proponemos erróneamente es estimularlos a que actúen como cristianos. Pero si nos enfocamos en instruirlos solo en acciones morales, podrán crecer creyendo que pueden encontrar el agrado de Dios en ellas. Los estimularíamos a vivir por obras, no por fe. (Salmo 86:9-10) “Todas las naciones que hiciste vendrán y adorarán delante de ti, Señor, Y glorificarán tu nombre. Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas; Sólo tú eres Dios.”

¿Cómo conocerán las próximas generaciones la grandeza de Dios si no se las enseñamos? Pero no podremos enseñarles si no las conocemos. Y eso es precisamente lo que el salmista le pide a Dios en el verso 11: “Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; Afirma mi corazón para que tema tu nombre.” Debemos amar a Dios con un corazón que no esté dividido. Al enseñar a nuestros niños, ¿está tu corazón lleno de alabanza? Salmo 86:12- “Te alabaré, oh Jehová Dios mío, con todo mi corazón, Y glorificaré tu nombre para siempre.”


Sesion 2: "Es la teologia importante en el ministerio delos ninos?"






























El hermano Jim Tomaszewski, miembro de la Iglesia Bautista Belen (Bethlehem Baptist Church) y director del ministerio Children Desiring God de dicha iglesia (Ninos Deseando a Dios) desde hace 7 anos, sostuvo la segunda sesion de las conferencias, titulada: "Es la teologia importante en el ministerio de los ninos." Antes de iniciar la sesion nos relato que este servicio surgio al reconocer la necesidad de curriculos de Escuela Dominical que exaltaran a Dios y promovieran su gloria en las mentes de los ninos.

Sesion 1: ¿Será Dios glorificado en al próxima generación?







Expositor: Pastor Craig Sturm

¿Será Dios glorificado en al próxima generación?

Salmo 145

I. Dios es glorioso y digno de nuestra alabanza, por lo tanto, la alabanza debe ser el estado “natural” del cristiano.

Dios es digno de alabanza y lo vemos palpablemente en este salmo completo:

Verso 1: Dios es nuestro Rey

Verso 2: El es grande y su grandeza inescrutable.

Verso 4: Sus obras son poderosas.

Verso 5: Su majestad es gloriosa y sus hechos maravillosos.

Verso 6: El es poderoso y sus hechos estupendos.

Verso 8: El es clemente y misericordioso.

Verso 9: El es bueno.

Verso 10: Su reino es de todos los siglos, es fiel a las promesas.

Verso 14: El levanta a los caídos y a los oprimidos.

Verso 15: El provee nuestras necesidades.

Verso 16: El es nuestra satisfacción suprema en todas nuestras necesidades.

Verso 17: El es justo en todos sus caminos.

Verso 18: Cercano es a todos los que le buscan.

Verso 19: El oye nuestro clamor.

Verso 20: El guarda a todos los que le aman.

Verso 21: Su nombre es santo.

Debemos ser gente de alabanza. Como el salmista alababa a Dios personalmente:

Verso 1: Te exaltaré y bendeciré.

Verso 2: Te bendeciré y alabaré tu nombre.

Verso 3: Dios es digno de suprema alabanza

Verso 5: Meditaré…

Verso 6: Publicaré tu grandeza

Verso 21: La alabanza de Jehová proclamará mi boca.

Debemos ser gente de alabanza conjunta.

Verso 4: De generación a generación celebrará tus obras

Verso 6: Del poder… hablarán los hombres.

Verso 7: Proclamarán la memoria… de tu bondad.

Verso 8: Te alaben, oh Jehová, todas tus obras y tus santos te bendigan.

Verso 21: Todos bendigan tu santo nombre.

¿Por cuánto tiempo? Eternamente y para siempre (verso 21). Hay muchas cosas que sólo haremos en la tierra, pero la adoración será eternamente y para siempre.

II. Parte explícita de esta alabanza de la cual Dios es digno es que cada generación enseñe a la siguiente a vivir una vida de alabanza.

Según el Salmo 145, ¿Cuál es la responsabilidad de cada generación?

Cada generación es responsable de declarar la grandeza de Dios.

¿Qué cosas debe enseñar una generación a la siguiente? Verso 4-6: “Generación a generación celebrará tus obras, Y anunciará tus poderosos hechos. En la hermosura de la gloria de tu magnificencia, Y en tus hechos maravillosos meditaré. Del poder de tus hechos estupendos hablarán los hombres, Y yo publicaré tu grandeza.”

¿Es este mandato sólo en el Salmo 145? La Biblia está llena de mandatos a contar a las próximas generaciones la gloria de Dios.

Génesis 18:19- “Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él. Dios escogió a Abraham para que mandara a sus hijos y a su casa a guardar el camino de Jehová.

Deuteronomio 4:9- “Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.” El mandamiento comienza con el individuo.

Deuteronomio 4:10- “El día que estuviste delante de Jehová tu Dios en Horeb, cuando Jehová me dijo: Reúneme el pueblo, para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán, para temerme todos los días que vivieren sobre la tierra, y las enseñarán a sus hijos…” Dios le mandó a Moisés enseñar a sus hijos con un enfoque (verso 9): que guardaran las cosas que Jehová le había mandando, para que no la olvidaran.

Deuteronomio 6:4-7- “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.”

Salmo 71:17-18- “Oh Dios, me enseñaste desde mi juventud, Y hasta ahora he manifestado tus maravillas. Aun en la vejez y las canas, oh Dios, no me desampares, Hasta que anuncie tu poder a la posteridad, Y tu potencia a todos los que han de venir…” David le pide fortaleza a Dios para anunciar su poder a la posteridad.

Salmo 78:1-4- “Escucha, pueblo mío, mi ley; Inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca. Abriré mi boca en proverbios; Hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos, Las cuales hemos oído y entendido; Que nuestros padres nos las contaron. No las encubriremos a sus hijos, Contando a la generación venidera las alabanzas de Jehová, Y su potencia, y las maravillas que hizo.” En este pasaje hay un mandamiento negativo y un positivo. El negativo: “No encubras las cosas del Señor escondidas desde tiempos antiguos.” Y el positivo: “Contando a la generación venidera las alabanzas de Jehová.” Es como una carrera de relevo en la cual fielmente pasamos el batón de la fe a la próxima generación.

Proverbios 22:6- “Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” “Instruir” es enseñar, entrenar. Y es una obra que se lleva a cabo contando, con palabras.

Efesios 6:4- “Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” Pablo confirma que el mandato continúa vigente en el Nuevo Testamento.

Conclusión:

Tenemos esta gran responsabilidad. ¿Cómo podemos entonces llevarla a cabo?

Principios:

1- En el hogar.

  • ¿Estás siendo fiel en pesar esta verdad a tus hijos?

2- En la iglesia.

  • ¿Están siendo fieles, líderes, en enseñar a sus familias que transmitan estas gloriosas verdades a sus hijos?

Elementos:

v Estas verdades son transmitidas por hombres y mujeres espirituales. No podemos enseñar lo que no conocemos. ¿Estoy descansando en Cristo para la salvación de mi alma? ¿Es Cristo mi mayor tesoro? ¿Soy yo espiritual?

v Lo que enseñamos debe estar basado en la verdad, centrado en Dios mismo. Debemos transmitir la verdad de quién Dios es. Basado en la verdad significa Dios-céntrico y saturado de las Escrituras.

v Estas verdades deben estar orientadas a la aplicación. La manera en que enseñamos debe lograr bajar la verdad de la mente al corazón. Que entiendan que la verdad de Dios penetra sus vidas.

v Alabemos a Dios frente a nuestros hijos y nunca permitamos que la alabanza a Dios sea aburrida.